
La noche de este jueves se tiñó de sangre y horror en la colonia Michoacán, donde Manuela Gonzales, una mujer de 40 años con pasado en las filas policiacas, fue víctima de un ataque salvaje que ha estremecido a los habitantes de la zona.
Todo ocurrió alrededor de las 11:30 de la noche, cuando Manuela circulaba a bordo de una motocicleta Suzuki Gixxer. Al llegar al cruce de Yurécuaro y Purépero, fue interceptada y atropellada. Pero eso solo fue el comienzo de una escena aterradora.

Testigos relataron que tras el impacto, sujetos descendieron del vehículo y, sin mediar palabra, se abalanzaron sobre ella con arma blanca en mano. Manuela fue apuñalada con furia: dos heridas en el cuello, una en el tórax y otra más en el abdomen dejaron su cuerpo malherido sobre el pavimento. La sangre corría como un río, mientras los agresores huían en la oscuridad.
Paramédicos de Protección Civil acudieron rápidamente para brindarle atención de urgencia y trasladarla a un hospital, donde fue reportada en estado grave debido a la pérdida de sangre y las lesiones que pusieron en riesgo su vida. También se presentaron elementos de Policía Vial, Policía Municipal y Bomberos, quienes colaboraron en el aseguramiento del área y la atención inicial del incidente.

De manera extraoficial, se dio a conocer que Manuela fue elemento policial hasta hace tres años y que incluso trabajó como escolta para la familia del exsecretario de Seguridad, Mario Bravo Arrona. Este dato ha encendido las alertas y generado suspicacias sobre un posible ataque dirigido.
León vuelve a ser escenario de una violencia que no distingue pasado ni servicio, y esta vez, el filo de la traición se hundió en una mujer que alguna vez portó un uniforme.