León, Guanajuato.- Una escena desgarradora se registró la tarde de este miércoles, alrededor de las 4:00 de la tarde, en las inmediaciones de la comunidad El Pedregal, entre Álvaro Obregón y Santa Ana del Conde, donde un hombre fue asesinado a balazos y su pequeño hijo, de apenas 4 años de edad, habría sido el único testigo del crimen.

De acuerdo con información preliminar, el menor, en medio del miedo y la desesperación, recorrió una considerable distancia hasta llegar a una tienda de abarrotes para pedir ayuda. Entre lágrimas y con dificultad para explicar lo sucedido, le dijo a la encargada que su papá estaba tirado tras haber sido atacado por hombres armados.

Conmovida por el relato del pequeño, la mujer solicitó de inmediato el apoyo del sistema de emergencias 911. Minutos después, elementos de seguridad y cuerpos de auxilio acudieron al lugar y, guiados por el menor, caminaron hasta una zona cubierta de hierba, alejada de las viviendas.
Al llegar, localizaron al hombre tendido sobre el terreno. Paramédicos únicamente pudieron confirmar que ya no contaba con signos vitales, producto de las heridas provocadas por impactos de arma de fuego.

La zona fue acordonada por autoridades municipales mientras agentes de investigación y peritos de la Fiscalía General del Estado iniciaron las diligencias correspondientes para el levantamiento de indicios y el traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense.
Hasta el cierre de esta edición no se reportaban personas detenidas y se desconoce el móvil del ataque. La versión de que el menor presenció la agresión y buscó ayuda corresponde a información preliminar y será la autoridad quien determine oficialmente cómo ocurrieron los hechos.

Un crimen que, además de cobrar una vida, dejó una escena que difícilmente será olvidada: la de un niño que, sin comprender por completo la violencia que acababa de presenciar, corrió en busca de ayuda para un padre al que ya no pudo salvar.